2025

Fundación Centro Abierto Joan Salvador Gavina – Espai Jove, un camino hacia la vida adulta

“Espacio joven, un camino hacia la vida adulta” es un proyecto dirigido a 40 adolescentes y jóvenes de entre 16 y 25 años procedentes del Distrito de Ciutat Vella, principalmente del barrio del Raval, en situación de multivulnerabilidad. Es un

proyecto de continuidad, en fase de crecimiento, que cuenta con el soporte de la Fundación Bosch i Aymerich y organizaciones y entidades públicas y privadas.

Incorpora nuevos objetivos específicos y actividades fruto de los aprendizajes realizados y de la propia evolución de las jóvenes.

Ofrece un espacio socioeducativo y de atención a los distintos ámbitos de desarrollo de las participantes: formativo, de competencias personales, de relación y participación, salud y bienestar y de orientación vocacional/ocupacional.

El encaje del proyecto en los objetivos estratégicos de la entidad tiene que ver con:

– Participación de las personas que acompañamos en una doble vertiente, en sus propios procesos personales y para contribuir a que se sitúen no sólo como receptoras de ayudas, sino como generadores de transformación social. En este momento, la Fundación se encuentra ante el reto de prestar atención al grupo de jóvenes pues el número de jóvenes vinculados se incrementa y van emergiendo nuevas necesidades para sostener e impulsar sus proyectos vitales como son el acompañamiento individual, necesidades de espacios relacionales positivos y de apoyo académico, apoyo económico para el sostenimiento de los procesos formativos y la necesidad de acceder al mercado laboral.

– Fortalecer la presencia y el rol de la entidad en el Raval, identificando alianzas y generación de propuestas. Uno de los ejes principales del proyecto es el establecimiento de sinergias y trabajo conjunto con empresas y organizaciones colaboradoras para identificar los oficios que más necesita el entorno/sociedad y crear itinerarios formativos para que las jóvenes den el salto al mercado laboral.

“Espacio joven, un camino hacia la vida adulta” evoluciona y se amplían sus acciones dirigidas a cubrir nuevas necesidades de las adolescentes y jóvenes que atendemos en el ámbito de las competencias sociolaborales. Su acción se focaliza en que den un salto al mercado laboral, en igualdad de oportunidades, trabajando competencias transversales con itinerarios de

orientación, acompañamiento y formación para que las jóvenes puedan emprender solas el vuelo y afrontar sus desafíos vitales.

Ofrece las siguientes acciones, a través de un espacio de acompañamiento:

•Recursos para mejorar su capacitación formativa que les abrirá horizontes y oportunidades de continuación de estudios postobligatorios.

•Orientación para la consecución de los estudios deseados y el acceso a un abanico diverso de oferta formativa.

•Acciones para mejorar su bienestar emocional (gestión emocional, confianza y valor propio, respiro a la naturaleza)

•Creación de itinerarios de inserción individualizados y acompañados para garantizar la empleabilidad.

•Promoción de procesos de participación activa de los/las jóvenes (actividades comunitarias)

•”Cata de oficios”. Con el espacio de cocina como eje articulador para conocer diferentes oficios relacionados y que giran en torno a la cocina y también como espacio para que cada joven pueda articular un proyecto de mejora de la empleabilidad descubriendo que quiere ser y desplegar competencias transversales y habilidades personales.

•Acceso a becas de estudio para el acceso y sostenimiento de formaciones postobligatorias.

•Establecimiento de redes de colaboración para facilitar la inserción laboral.

El proyecto incluye el trabajo familiar, pues la complicidad de la familia es esencial en la socialización y educación de las adolescentes y jóvenes.

El proyecto espera los siguientes resultados:

– Que el 90% de las participantes que ya están en un proceso formativo lo sostengan.

– Que 80% de las participantes que están desorientadas sobre su proceso formativo continúen los estudios y/o descubran qué estudios quieren realizar y los inicien.

– Que los 70% de participantes que están al final del proyecto formativo adquieran las habilidades transversales necesarias para dar el salto al mundo laboral.