El contexto social en el que la Fundación NSE hace presente la cultura de la vida, con una fuerte esperanza y razón para vivir es variado. Al ser una radio y canal por internet, la audiencia no se limita geográficamente. Esto permite que personas de diferentes partes del mundo accedan al contenido, lo que puede enriquecer el intercambio cultural y atraer a oyentes con intereses variados.
Es muy importante poder compartir con los seguidores la riqueza de la cultura catalana mediante una reciprocidad que hace crecer a todo el mundo. En un mundo amenazado por todo tipo de violencia (personal, doméstica, urbana, internacional) es fundamental abrir caminos de mutuo conocimiento y fundado en valores como la fidelidad, perseverancia, reflexión, profundidad de criterios a todo nivel.
A través de las redes y de la sede social física en Barcelona, se atiende a la demanda de muy diferentes personas en busca de valores reales: la solidaridad, el voluntariado, la conciencia de que cada persona tiene una misión por cumplir.
Los canales de transmisión son también una plataforma para la participación ciudadana en la que los oyentes pueden interactuar, compartir sus opiniones y contribuir con contenido.
Ante la necesidad de dejar las antiguas instalaciones y viendo los elevados costes de alquiler de locales, la Fundación tomó la decisión de comprar un inmueble que se hizo efectivo a finales de mayo de este año.
A partir de junio se está desarrollando un proyecto de reforma y adaptación del inmueble para sus fines.
La nueva sede necesita reformas importantes: espacios insonorizados para ensayos, grabaciones y montajes de programas radiales y televisivos, así como áreas aptas para cursos, jornadas, encuentros y diversas reuniones con voluntarios y usuarios en un contexto acorde a sus principios de austeridad, funcionalidad y estetismo.
