2025

Fundación Xana – El poder transformador de los sueños

Este proyecto de la Fundación Xana se realiza en colaboración con la Asociación Mil y un Sueños que es quien la ejecuta. Mil y un Sueños nació después del inesperado cierre de la Fundación Make-A-Wish en España

cuando 3 personas que formaban parte del equipo de esta fundación decidieron crear Mil y un Sueños para que no se perdiera el trabajo que Make-A-Wish Spain llevaba realizando desde hacía más de 20 años.

No se presenta el sueño como un regalo o una sorpresa, sino como la ocasión para esforzarse por conseguir lo que se propongan. Y no lo harán solos, tendrán una red de soporte social: su familia, los voluntarios, las empresas y colaboradores que lo harán posible. Poco a poco irán viendo cómo su esfuerzo se traduce en resultados y eso les empodera y aumenta su resiliencia. Es ahí donde reside el valor social del proyecto. El sueño es la excusa para poder hacer todo el proceso con las familias y mejorar así su bienestar emocional, reforzar su confianza, su círculo de comunicación social y empoderarlas.

Make-A-Wish trabajaba los sueños de forma individual pero las creadoras de Mil y un Sueños introdujeron los sueños colectivos y, con los buenos resultados obtenidos Make-A-Wish decidió incorporar 2 al año. Mil y un Sueños y Fundació Xana trabajan de forma colectiva, hecho que es muy bienvenido por el personal clínico dado que los hospitales nos comparten los grandes esfuerzos que hacen para que las familias socialicen entre ellas sin conseguir el resultado esperado. Sin embargo, los sueños colectivos han sido un éxito: se han creado grandes amistades que aún perduran después de años. Un espacio positivo como vivir una experiencia ilusionante facilita y favorece estas relaciones ya que al estar en un entorno más lúdico su discurso no se centra en la enfermedad. Reforzar las relaciones sociales con otras familias les aporta sensación de normalidad y optimismo: pueden suceder cosas buenas.

El proyecto presentado consiste en la organización de 5 sueños colectivos para hacer realidad los sueños de 30 niños que sufren enfermedades graves. Se trata de experiencias que aportan un respiro a las familias, alejándolas de rutinas hospitalarias diarias, que les permiten conocer, relacionarse y compartir con otras familias que están pasando por una situación similar en un ambiente más lúdico.

Se trabaja de la mano del equipo médico formando parte del tratamiento integral de su enfermedad. Los beneficiarios son directamente derivados por el personal clínico que les atiende y en todo momento está en contacto para garantizar el máximo impacto en la actuación.

Se plantea el sueño como un objetivo que conseguirán trabajando en familia. Juntos tendrán que hacer diferentes “deberes” recuperando dinámicas familiares perdidas y, también tendrán que hacer los deberes marcados por los profesionales sanitarios.